Fumar o no furmar: ¿Puede una ley ayudar a reducir los efectos noscivos del cigarrillo?
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Doctor Felipe Rivera
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El doctor Felipe Rivera, Jefe del Departamento Respiratorio de Clínica Dávila, nos cuenta todo sobre el tabaco: sus efectos en el organismo, las principales enfermedades asociadas a él, sus consecuencias para los llamados fumadores “pasivos” y la real influencia que tendría la ley que se discute actualmente en el Congreso.
- ¿Cuál es el daño que provoca el humo del cigarro al organismo?
El humo del cigarrillo contiene múltiples sustancias; cientos de tóxicos que provocan fenómenos inflamatorios e irritativos en la vía respiratoria, pudiendo causar cambios en las células que provocan formación de tumores. A su vez, estas sustancias pasan fácilmente a la sangre, por lo que alcanzan todos los órganos del cuerpo humano, provocando en el cerebro, mayor frecuencia de accidentes vasculares; en el corazón, mayor frecuencia de infarto; en las arterias de extremidades inferiores, disminución del paso de la sangre, etc. El cigarrillo afecta todos los órganos del cuerpo, sin embargo, hay una sustancia que es aún más peligrosa: la nicotina. Ésta, al llegar al cerebro produce la adicción, que hace que un porcentaje mayoritario de los fumadores no lo puedan abandonar y se transforman en tabaco dependientes. Esta sustancia cumple todas las características de una droga como la cocaína o heroína.
- ¿Cómo se manifiesta físicamente el daño del tabaco en las personas?
El fumador presenta disminución en su capacidad física que se manifiesta en cansancio fácil, tos y expectoración, cambios en la piel, especialmente en las mujeres que presentan más arrugas y más bellos que las no fumadoras, es decir, vejez prematura. Es importante destacar, que el fumador disminuye su capacidad olfativa y de gustos por las comidas.
- ¿Cuáles son las principales enfermedades asociadas al humo del tabaco?
Las principales enfermedades asociadas al humo de tabaco son: adicción a nicotina, bronquitis crónica, cáncer pulmonar, cáncer laríngeo, cáncer de labio y lengua, cáncer esofágico, cáncer de páncreas, enfermedad arterial oclusiva, Cáncer Digestivo en General, disminución de la fertilidad en mujeres, osteoporosis, impotencia sexual masculina, enfermedades de la placenta en las embarazadas, aumento de la frecuencia de muerte súbita en los recién nacidos expuestos al humo del tabaco, etc. Cabe hacer notar, que el cigarrillo es el responsable de aproximadamente un 17% de la mortalidad general, y que por una u otra causa el 50% de los fumadores muere antes de lo que hubiese vivido si no hubiese fumado.
- Es para usted la Ley Antitabaco que se discute en el Congreso una buena alternativa para reducir los índices de cáncer pulmonar o enfermedades respiratorias? ¿Cómo ha sido la experiencia en otros países que tienen una legislación similar a la que se está discutiendo en Chile?
La Ley Antitabaco que se discute en el Congreso tiene importantes elementos que contribuirán a la disminución del tabaquismo en Chile, y por ende, disminuirían las enfermedades respiratorias y el cáncer pulmonar, ya que la prohibición absoluta de la publicidad, y la prohibición de fumar en los lugares públicos, junto con el aumento del precio, disminuye el inicio del tabaquismo en los jóvenes. En otros países como Uruguay, estas prohibiciones han demostrado la disminución de los infartos hasta en un 17% especialmente la gente joven, y en España se ha registrado una importante disminución de las consultas respiratorias, crisis asmáticas, como consecuencia de estas leyes. Sin embargo, es importante recalcar que la Ley debiera contemplar facilidades para que los fumadores que quieran abandonar el tabaquismo tuvieran fácil y económico acceso a las terapias de cesación que han demostrado gran efectividad, pues no es posible que sean acorralados, perseguidos y discriminados, sin ofrecerles oportunidades de tratamiento.
- ¿Qué pasa con los fumadores pasivos? ¿Es verdad que pueden contaminarse tanto o más que los fumadores activos?
En cuanto a los fumadores pasivos está demostrado que tienen mucha más frecuencia de enfermedades secundarias al tabaco que aquellos que no están expuestos a éste. Ejemplo: las señoras de fumadores tienen más cáncer, que las señores de no fumadores, y los hijos de fumadores, tiene más enfermedades respiratorias que los hijos de no fumadores. Importante señalar que aquellos lugares en que hay sitios de fumadores y de no fumadores, a pesar de las divisiones, la gente que se encuentra en el sitio que se fuma está expuesta a 4 a 5 veces más de tóxicos y sustancias cancerígenas, que los sitios libres de humo.
- Las personas fumadoras, ¿debieran controlarse o realizarse exámenes más seguido que las no fumadoras?
Una persona que fuma debiera ser siempre aconsejada por el equipo médico para el abandono del tabaco y estar atento a las manifestaciones respiratorias, cardiovasculares, y otras que siempre darán síntomas cuando la enfermedad ya está avanzada. Es recomendable al menos una radiografía anual, espirometría, electrocardiograma, y otros exámenes acorde a cada caso, recordando siempre que la mejor prevención es el abandono del tabaco lo antes posible.