Acceso Rápido

« Volver Imprimir Enviar a un amigo A+ A-

 

Ronquidos: Enemigo nocturno difícil, pero no imposible de derrotar

 

Fuente: Dr. Ricardo Aburto, Otorrinolaringólogo, Clínica Ciudad del Mar

 

La roncopatía es una enfermedad que se produce por una obstrucción de la vía aérea alta durante el sueño, es decir, desde la laringe hacia arriba. Debido a ello, el paladar blando y la úvula (que conocemos como “campanilla”) vibran, produciendo el sonido característico del ronquido. A veces la obstrucción es mayor y llega a colapsar la vía, produciendo una apnea, es decir, se interrumpe la respiración.

Un roncador puede transformarse en un compañero nocturno muy poco deseable, que ve alterado su sueño y de quienes lo rodean. Pero lo más grave es que, en la mitad de los casos, las personas que roncan suelen presentar apneas, lo que puede llegar a ser letal.

Asimismo, en los últimos años se ha podido comprobar que las personas que roncan sin presentar episodios de apneas o hipoapneas, pueden sufrir de una resistencia aumentada de la vía aérea superior (RERAS). Este aumento en el esfuerzo respiratorio, le impide al roncador lograr una arquitectura del sueño normal, es decir, no logra llegar a la etapa más profunda del sueño llamada V o REM (Movimientos Oculares Rápidos), porque presenta micro despertares y, por lo tanto, no logra un real descanso. Clínicamente esto se manifiesta, tanto en niños como en adultos, en un menor rendimiento de su actividad durante la vigilia (despierto), lo cual tiene un claro efecto en su desempeño diario.

¿Qué provoca los ronquidos? En el caso de los adultos, la causa es multifactorial. Primero, es necesario evaluar en qué parte de la vía aérea se produce la obstrucción. Si se trata de la nariz, puede deberse a pólipos nasales, cornetes grandes o tabique desviado, o que sea muy grande o larga la úvula el paladar blando o la base de la lengua. Otra causa común es el sobrepeso y la obesidad, porque favorecen un aumento de los tejidos grasos de la faringe y del tamaño de la lengua, lo que facilita el colapso de la vía aérea durante la inspiración. La edad también es otro factor que influye, ya que con los años los tejidos se hacen más flácidos y aumenta la probabilidad que la vía aérea se colapse. Por eso, es habitual que después de los 60 años, un 70% de los hombres y un 30% de las mujeres ronquen.

Por otra parte, mientras más profundo sea el sueño, más se ronca. Por ello, es común observar que se intensifique en períodos de cansancio, que se asocie a la ingesta de hipnóticos o luego de beber alcohol.

En cuanto al tratamiento, hay muchas alternativas, pero en estricto rigor todas deben ser analizadas después de evaluar el sueño con una polisomnografia y examinar a cada persona para analizar su vía aérea y determinar cuál es el punto o los lugares donde se genera la obstrucción.

La polisomnografia es el examen que permite detectar si hay apneas o hipoapneas. El número de éstas por hora, permite visualizar la arquitectura del sueño y hacerse una idea de cuan reparador es éste. Es un examen muy completo que mide también otros eventos que pueden ocurrir durante el sueño.

 

Cuando sólo se trata de un aumento de la resistencia de la vía aérea, existen varios tratamientos quirúrgicos aplicados en diferentes puntos de la vía aérea. La llamada cirugía multinivel, permite solucionar el problema obstructivo con una alta expectativa de éxito, con bajas molestias post operatorias y una rápida reintegración a la vida laboral.

La técnica actual más popularizada es el uso de COBLATOR que, en base a radio frecuencia, permite disminuir el volumen de los tejidos a nivel de cornetes nasales, velo del paladar y base de lengua. En algunos casos es necesario corregir además el tabique nasal con el fin de mejorar el paso del aire por la nariz.

 

Cuando se detecta que existen apneas, el tratamiento estándar es el uso de CPAP, que es una sigla en inglées que significa apoyar la respiración a través de una mascarilla, aportando presión positiva de tal manera que no se produzca el colapso de la vía aérea.

Lo más importante es que la persona que ronca está frente a un problema que debe ser evaluado. El ronquido y la apnea siempre tienen tratamiento, sólo hay que buscar la forma más eficaz y cómoda para el paciente.

 



Simula y Encuentra tu Plan

  • Dos Cotizantes
    Para los que no están solos.
  • Mujer con o sin cargas
    Para las que buscan protección.
  • Hombre con o sin carga
    Para los que cuidan su bienestar.
Simula aquí