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Depresiones estacionales: Cómo evitar que la primavera se convierta en una pesadilla

 

Fuente: Dr. Jorge Monardes, Psiquiatra Clínica Dávila.

 

En psiquiatría las depresiones se clasifican dentro del grupo de los trastornos del ánimo, junto a los trastornos bipolares. Una forma de presentación de estos trastornos es el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), cuya principal característica es la aparición de un cuadro depresivo o maniaco de intensidad variable, de forma repetitiva, año a año, en el mismo periodo.

La aparición más común es la de episodio depresivo en los meses de otoño-invierno, sin embargo, existe un grupo reducido de pacientes que presentan síntomas depresivos en los meses de primavera-verano.

Las depresiones de otoño-invierno estarían relacionadas con la disminución de la luz solar y la temperatura y correspondería a un mecanismo adaptativo ancestral similar a la hibernación de algunos animales. La causa de las depresiones de primavera-verano, en cambio, tendría que ver con una alteración del reloj biológico y de los niveles de neurotransmisores (melatonina y serotonina).

Los síntomas de estas depresiones estacionales son también claramente diferentes. En invierno se manifiestan con tristeza, desesperanza, ansiedad, pérdida de energía, asilamiento social, somnolencia excesiva, cambios en el apetito (especialmente ganas de comer alimentos ricos en carbohidratos), aumento de peso y problemas de concentración y procesamiento de la información.

Algo muy diferente ocurre con la llegada de del sol y las flores. Los síntomas de las depresiones primaverales son frecuentemente ansiedad, insomnio, agitación, pérdida de peso, disminución del apetito y aumento del interés sexual. Asimismo, las manías de verano van acompañadas de ánimo persistentemente elevado, aumento de la actividad social, hiperactividad y entusiasmo desenfrenado y desproporcionado para la situación.

Al igual que en otros tipos de depresión, algunos estudios han demostrado que las personas con trastorno afectivo estacional tienen más familiares consanguíneos con esta condición. Sin embargo, aunque se considera que el factor genético predispone, éste no necesariamente determina la aparición del trastorno.

La pregunta frecuente es cómo prevenirlo, pero hasta ahora se desconoce una forma efectiva de hacerlo. En el caso de las depresiones de invierno, existen algunas recomendaciones para reducir la intensidad de los síntomas, tales como: aumentar el contacto con la luz del día, “luminoterapia” (exponer al afectado a periodos intermitentes de luz artificial), realizar actividades al aire libre, permitir el ingreso de luz al hogar y al trabajo. Incluso, algunas investigaciones han demostrado la efectividad de iniciar un tratamiento con antidepresivos antes de la parición del desorden.

Las depresiones de verano mejoran con uso de antidepresivos y terapia psicológica, aunque sin tratamiento, el trastorno dura el tiempo que dura la estación climática desencadenante.

Consejos para enfrentar con éxito una depresión estacional:

- Infórmese acerca de la enfermedad, despréndase de los prejuicios, sentimientos de culpa e invalidaciones por estar deprimido (a).
- Busque ayuda médica. Las depresiones leves y moderadas pueden ser tratadas por especialistas no psiquiatras, mientras que las graves deben ser tratadas por ellos.
- Siga las indicaciones médicas adecuadamente y durante el tiempo recomendado. El tratamiento interrumpido se relaciona con alta frecuencia de recaídas.
- Considere iniciar una terapia psicológica. La combinación de medicamentos y psicoterapia aumenta considerablemente la probabilidad de mejoría.
- Revise su calidad de vida. Busque un equilibrio entre el tiempo dedicado al trabajo, la familia, el descanso y entretenciones, respete horarios de alimentación y sueño, preocúpese de dormir adecuadamente y disfrute con lo que tiene.
- Hable de sus problemas con sus seres queridos y amistades de confianza, permítase pedir ayuda.
- Haga que su familia también se informe y participe en el tratamiento.
- Acepte que está enfermo(a) y que por un tiempo no funcionará en su 100% y al mismo tiempo trabaje por estar un poco mejor.
- Una vez que se recupere, recuerde que puede recaer, pero que probablemente estará mucho más preparado para enfrentar a la depresión.

 

 



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